Hoy en día no basta con tener un buen producto o servicio, tampoco es suficiente con el boca a boca o tener una página web corporativa habitual. Hace falta un plan de marketing.

Es necesario hacerse ver, diferenciarse de la competencia, tener claros unos objetivos y cómo vamos a conseguirlos. Para ello necesitamos un plan que nos ayude a posicionarnos en el mercado.

¿Qué es un plan de marketing?

 

  • Un plan de marketing es el mapa con el que podrás llegar a los objetivos que te has marcado.

 

  • El plan de marketing se plasma en un documento en el que deberás recoger la situación actual de tu empresa y del entorno, los objetivos que quieres conseguir, las acciones que vas a llevar a cabo para conseguirlos, en qué tiempo y con qué presupuesto.

 

  • No es un documento estático, normalmente se hace a un año, pero con revisiones trimestrales para adaptarlo a los acontecimientos que vayan surgiendo, tanto en la empresa como en el mercado.

 

¿Por qué es importante hacer un plan de marketing?

 

  • El plan de marketing es importante para que todos los miembros de la empresa sepan a dónde queremos ir y cómo vamos a hacerlo.

 

  • En este plan quedarán definidos unos objetivos claros y alcanzables.

 

  • El plan de marketing nos ayudará a prevenir errores y ser más eficaces.

 

  • Nos ayudará a estar todos alineados y en el mismo camino para conseguir los objetivos fijados.

 

  • Nos permite medir si estamos en la dirección correcta.

 

¿Cuáles son los pasos para crear un plan de marketing?

 

1.- Análisis interno:

Se trata de hacer un análisis de nuestra empresa en profundidad, definiendo correctamente cuáles son nuestros puntos fuertes y nuestros puntos débiles.

Con este análisis interno trataremos de identificar la estrategia que actualmente estamos llevando a cabo y la posición de la empresa frente a la competencia y en el mercado. Con este análisis sabremos si estamos en el camino correcto o tenemos que marcar otra estrategia.

Analizaremos qué estamos haciendo, si lo estamos haciendo correctamente, cuáles son nuestros objetivos, cuál es nuestra estrategia de ventas, de contenidos, de comunicación, de precios, etc.

 

2.- Análisis externo: 

En este punto, tenemos que hacer un análisis de la situación de nuestro sector, de las tendencias, de cualquier variable que signifique una oportunidad o una amenaza para mi empresa. 

La idea de este análisis es detectar  y evaluar los factores que influyen en nuestro negocio; factores sociales, económicos, acontecimientos que nosotros no podamos controlar, en definitiva, particularidades del mercado en el que actuamos con el fin de saber el rumbo del sector y qué variables nos afectan.

 

3.- Análisis de la competencia:

Identificaremos quiénes son nuestros competidores, ya sea porque ofrecen nuestros mismos productos o servicios, o porque cubren las necesidades de nuestro cliente.

Para identificar a nuestros competidores podemos hacer un análisis SEO y SEM  con el que podremos identificar algunas variables: qué buscan los usuarios, cómo estamos posicionados, cómo están posicionados nuestros competidores, cómo buscan los usuarios lo que necesitan, qué palabras clave utilizan, etc.

Una vez tengamos identificados a nuestros competidores debemos analizar diferentes aspectos:

Página web: estructura de su página, diseño, servicios que ofrece, textos que utiliza, imágenes, valor añadido que ofrece, tráfico a su web.

Redes Sociales: qué contenidos comparten, qué tono utilizan, interacciones, seguidores, frecuencia de publicaciones…

Estrategia de precios: cómo estamos en precio respecto a la competencia, diferenciación de servicios…

Email marketing: suscribirnos a sus Newsletter para analizar su estrategia, periodicidad, contenidos…

Blog:  estudiar qué contenidos publican, tipo de comentarios, periodicidad.

Todo este análisis nos servirá para obtener ideas, evitar errores y analizar nuestra propia estrategia.

4.- Análisis DAFO:

Tras el análisis anterior tenemos toda la información necesaria para proceder al análisis DAFO que no es más que trasladar a una matriz las Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades de nuestra empresa, tanto a nivel interno como a nivel externo.

Es recomendable no asignar más de 5 características por cada nivel. Con esto tendremos un mapa que nos permitirá marcar nuestros objetivos, estrategias y acciones de marketing en las que nos basaremos para afrontar el futuro a corto, medio y largo plazo.

5.- Identificación del público objetivo y creación del Buyer Persona:

Consiste en ponerle cara a nuestro cliente ideal con el fin de entenderle, de saber cuáles son sus necesidades y sobre todo saber cuáles son sus “pain points”, es decir, sus puntos de dolor, aquello que le preocupa, para poder darle una respuesta de valor.

Una vez lo tengamos identificado sabremos cómo poder ayudarle y qué mensajes debemos transmitirle.

Conociendo bien a nuestra audiencia seremos capaces de mostrarle los mensajes más adecuados.

Una forma de identificar a nuestro cliente es a través de Google Analytics (con cuidado ya que aquí obtendremos información de las personas que visitan nuestra web pero no tienen por qué ser nuestro público objetivo), analizando los perfiles de nuestros seguidores en redes sociales y cualquier otra vía de contacto que tengamos con ellos. Esto nos permitirá recopilar información respecto a: aspectos sociodemográficos, aspectos personales, comportamiento online, relación con nuestra empresa, necesidades o dolores.

6.- Definición de objetivos:

Sabiendo de dónde partimos con todo el análisis anterior y con qué herramientas contamos, ya podemos definir dónde queremos y podemos llegar. Es la hora de plantearnos nuestros objetivos reales. Estos objetivos deben fijarse bajo la premisa SMART; es decir deben ser: 

S: específicos y concretos ¿QUÉ?

M: medibles ¿CUÁNTO?

A: alcanzables ¿CÓMO?

R: relevantes ¿CON QUÉ?

T:  realizarse en un contexto temporal ¿CUÁNDO?

Cuando fijamos objetivos, tenemos que tener en cuenta el esfuerzo que requieren, el tiempo y otros costes derivados, siempre partiendo de la situación actual. Solo así podremos establecer si la meta es realista o no.

La recomendación es definir uno o dos grandes objetivos y otros menores que iremos fijando para conseguir los principales.

7.- Definición de estrategias: Plan de actuación:

En este apartado veremos las estrategias y tácticas para conseguir los objetivos definidos en el punto anterior. Definiremos el plan de actuación.

Tener una estrategia a nivel online hoy en día es vital para obtener los éxitos deseados.

Vamos a ver qué podemos hacer para obtener buenos resultados a nivel digital: 

Página web: la página web es más importante que nunca. Los clientes siempre recurren a consultar la web para ampliar información, conocer los servicios, el equipo y la profesionalidad de la empresa. Es imprescindible mantenerla dinámica y actualizada.

Plan de posicionamiento SEO (Search Engine Optimization): consiste en  elaborar un estudio sobre las palabras clave por las que buscan nuestros clientes cuando realizan una búsqueda. 

 

Plan de posicionamiento SEM (Search Engine Marketing): en este caso debemos valorar si es interesante aparecer rápidamente en las búsquedas mediante la publicidad en buscadores. De este modo podremos dirigir al público que busca ciertos conceptos a una landing page donde esperamos que realice una acción como por ejemplo rellenar un formulario. 

Estrategias de Email marketing: envío de newsletters y comunicados de interés a los clientes y potenciales. Es una herramienta muy efectiva para la fidelización y con un bajo coste. 

Blog: como parte de nuestra estrategia de marketing de contenidos. En este caso debemos pensar en qué problemas o necesidades de contenido pueden estar interesados nuestros clientes y potenciales. Sobre estas necesidades debemos crear nuestros posts para posicionarlos en los buscadores. El blog nos permitirá mantener la web actualizada.

Desarrollo de un Plan de Social Media: que servirá para difundir todos nuestros contenidos a un público segmentado e interactuar con los seguidores a través de nuestras redes sociales.

 

8.- Revisión y medición:

Comentamos al principio que este plan no es fijo sino que hay que ir revisándolo cada tres meses aproximadamente para ver si los objetivos se están cumpliendo, si las estrategias están teniendo éxito, si estamos cumpliendo con el presupuesto y hacer propuestas para ir optimizando el plan a lo largo del tiempo.

9.- Timing y presupuesto:

Consiste en aterrizar todo el plan en el período de tiempo de actuación y el presupuesto que le vamos a asignar. 

10.- Revisión:

Analizar si verdaderamente hemos entendido el entorno y la audiencia, si tenemos todos claro nuestros objetivos, qué queremos conseguir, si las acciones para conseguirlo están bien definidas.

Con esto esto conseguiremos poder medir y controlar todas las acciones.

Y tú, ¿ya tienes tu plan de marketing digital?